Claves del teletrabajo como modelo de organización ante la actual situación del coronavirus

Ranking Top #5: Frases muy desmotivantes en el trabajo ( y que tú también has oido)
24/02/2020
El momento de superar una situación inédita con entrenamientos online innovadores
12/03/2020

Jose Luis Casero, Socio de Humanos en la Oficina y Tempo nos habla del modelo del teletrabajo como oportunidad ante esta crisis de salud a nivel mundial

  • Según José Luis Casero, es el momento de afrontar con calma este modelo de organización de trabajo que puede mejorar tanto la productividad como la conciliación de empresas y personas

Entre las medidas que siempre ha defendido se encuentran la flexibilidad horaria y el teletrabajo como modelo de organización ante el desarrollo tecnológico y la movilidad en las grandes ciudades. Ante la situación de crisis sanitaria global, quiere señalar lo siguiente:

El teletrabajo es una de las medidas y posibilidades para favorecer la conciliación entre la vida laboral, personal y familiar. Su utilización ante otras situaciones como la que vivimos actualmente es aplaudida, pero esperamos que cuando la crisis sanitaria sea superada, no olvidemos que tiene grandes ventajas para las empresas y las personas.

La cuestión es determinar el modelo adecuado, ya que irnos a los extremos (no al teletrabajo o 100% teletrabajo) en nuestra opinión es perjudicial,

Jose Luís Casero, Socio de Humanos en la Oficina y Tempo

Para la empresa supone un beneficio siempre y cuando el trabajador cumpla con los objetivos marcados, ya que el teletrabajo no es atender unas tareas domésticas y de paso trabajar, sino realmente desarrollar la prestación laboral desde el domicilio, pero con la misma intensidad y productividad que si se estuviese en “una oficina”.

No todo puesto de trabajo asociado a una persona permite el teletrabajo. Puestos con objetivos claros, plazos de entrega, autonomía del trabajo etc. y en donde el desarrollo y herramientas tecnológicas (ordenador, móvil…) juegan un papel fundamental permiten este modelo.

En otros que requieren presencia física como comercio minorista, restauración, ocio, logística, industria, etc. parece más compleja su aplicación de momento.

Casi un 75% de las personas trabajadoras en España quiere teletrabajar, pero no les dejan.

Sobre los porcentajes de personas que practican teletrabajo en España, en Eurostat recogen que solo un 3% lo practica habitualmente, un 4% a veces y el 93% nunca.

Los países europeos más avanzados en teletrabajo, también según Eurostat, son Suecia, Islandia y Países Bajos. Está claro que hay un componente de impacto climático que no debería hacernos perder de vista las ventajas de este modelo de teletrabajo en otras situaciones.

Entre un 14% y un 20% de empresas españolas tienen previsto implementar programas de teletrabajo. Solo un 4% de los convenios colectivos en nuestro país contemplan la posibilidad (que no realidad) de implementar el teletrabajo.

No es lo mismo hacerlo de forma ocasional que como modelo organizativo estructurado y pactado entre empresa y trabajadores.

En las estadísticas no hay un dato fiable sobre las empresas que representan casi el 98% del tejido productivo en nuestro país, las pymes, aunque en algún estudio se refleja que casi el 45% de las mismas podría adoptar algún tipo de medida estructural de teletrabajo.

Se olvida que las empresas que han implementado teletrabajo de forma regular, estructura y no a base de impulsos, incrementa su productividad entre un 20 y 25%.

Jose Luis Casero en una de sus recientes apariciones (primero por la izquierda)

Debemos tener en cuenta que el teletrabajo puede convertirse en un arma de doble filo si no está regulado de forma pactada, haciendo que la jornada se extienda en tiempos y espacios insospechados, y además con recursos e infraestructuras puestas a disposición por el trabajador/a y no por la organización.

Además, si se convierte en la regla general, es decir, un modelo al 100%, podría generar una deshumanización del trabajo al alejarnos de entornos colaborativos de carácter físico.

El teletrabajo no debe ser un elemento de conexión permanente-empresa persona trabajadora.

Es primordial la desconexión y no alargar la jornada más de lo necesario ni en físico ni en teletrabajo. . La clave está en “educar” a los clientes  y superiores y hacerles ver que a partir de cierta hora no se les puede atender, salvo de forma muy excepcional si hay algún asunto que hay que abordar de manera urgente.

Tenemos que evolucionar de modelos clásicos de 8+8+8 horas a modelos como el que defendemos para un futuro cercano, en el que las nuevas tecnologías suponen una ventaja competitiva pero también un peligro para la salud de las personas. Nos referimos a modelos como el de las 4 ‘D’ : descanso, dedicación, disponibilidad y desenganche.

Ante situaciones de crisis sanitaria, el teletrabajo puede ser un medio de respuesta para que la normalidad empresarial y laboral siga su curso. Ante situaciones de normalidad, un teletrabajo bien planteado y desarrollado es un modelo de productividad y conciliación para todos.

Ya disponible una conferencia IMPRESCINDIBLE para proteger el bienestar y la productividad en la empresa ante esta situación inédita en el mundo de la empresa en España

En colaboración con el periodista más galardonado en España en su área, Juanma Romero, Director de Emprende, te presentamos una conferencia , sin lugar a dudas, necesaria, ante el aluvión de información en los medios, y la necesidad de crear una base de información y formación que genere tranquilidad y, sobre todo, tener los procedimientos de mayor potencia para proteger la productividad, la salud y el bienestar de la compañía

Ponte aquí en contacto y solicita más información (presencial y online)

#humanosenlaoficina

Fuente EFE

Comments are closed.